15 mar. 2016

Nunca conozcas a un artista

Nunca conozcas a un artista que te guste.
No pretendas descubrir los secretos de un escritor,
no intimes jamás con un cantante.
Puede que la vida te sorprenda
y tras los destellos de una estrofa sublime
encuentres a un ególatra desatado,
a un humano del montón,
al mayor fraude del mundo.

Nunca te fijes en ellos,
puede que pierdan su encanto
cuando su mano hurgue en su nariz
o un chiste de mal gusto asome por su boca,
tal vez cuando desatiendan la luz
que se les presupone como estrellas que son.

Disfruta sus canciones, enmarca sus textos,
venera el guión que tuvo la destreza de crear.
Adora su puntería pero no cruces la raya.

Te lo digo porque he visto al príncipe de la canción
pisar con saña el romanticismo de su último estribillo
en cuanto una cintura cruzó sin parachoques por su vida.
Los he visto tratar a otros como basura.

No busques mucha luz en quien compite
para ser más luminoso que tus sombras,
ni creas en el amor de quien no abraza más que a su ego.

Los he visto de cerca
haciendo del prójimo un medio para su placer,
simulando una empatía que no poseen,
auténticos genios de la impostura.
A veces hay vileza tras unas palabras venidas del cielo.

Por suerte hay otros,
tan brillantes como humanos,
los hay, no son pocos,
pero hacen menos ruido.
Pero hay mucho excéntrico en el Parnaso,
más oscuridad de la debida alumbrada por los focos.

No los busques. Esperarás cosas de ellos,
querrás que estén a la altura de sus obras
o que extiendan a todas sus facetas su soltura con la pluma,
su seguridad sobre las tablas,
su forma de tocarte en lo más hondo,
la clarividencia de sus versos más certeros.

Tonterías.
La vida es otra cosa,
saber vivir es otra cosa
y no tiene porqué haber conexión
entre el tipo hábil en el arte
y el gran corazón del día a día.
Son cosas distintas créeme.

Hazme caso, no esperes mucho de ellos,
es difícil cumplir las expectativas.
La fama es un bidón de gasolina
en manos de jóvenes
a los que les gusta demasiado el fuego
y algunos son capaces de cualquier cosa

para lograrla.

10 comentarios:

LucyJ. dijo...

Gigante, todos deberían grabarlo en su memoria. Nunca te enamores de un/a escritor/a, por favor o por Dios.

Marisa dijo...

Pero... Vale.

Anónimo dijo...

Ya lo dice la gran Rozalén: "Será mejor colocarte en la vitrina, no rozar tu piel".

A veces idolatramos tanto a alguien que caemos en el absurdo de creer que le conocemos y que su vida nos pertenece. He conocido (si hablar unos minutos se considera conocer) artistas a los que admiro y me han hecho feliz así como otros que me han dejado completamente indiferente y han perdido esa magia que les veía.

Así que sí, lo mejor es "no conocer al artista", sin embargo, me tomaría un café contigo sin dudarlo.

Unknown dijo...

Yo creo que no es bueno generalizar en ningún caso. Hay gente con falsas intenciones,que llevan una doble vida, una actitud negativa, en otro tipo de profesiones (puedo dar fe de ello). Pero eso tiene que servir para darte cuenta quién tienes enfrente.

Tengo amigos que son mejores personas que músicos o incluso al mismo nivel. No todo el mundo se vuelve vulgar al bajar de un escenario.

En todo caso, es una cuestión de respetarse mutuamente.

Bye

Rebeca dijo...

Hablando de la luz, tengo algo para tí. Espero poder entregártelo en algún momento. Quizá hoy.

Hope M dijo...

..."y tras los destellos de una estrofa sublime
encuentres a un ególatra desatado,
a un humano del montón,
al mayor fraude del mundo"

Es perfecto, me pasó algo parecido con alguien. Tienes toda la razón.

Poartis dijo...

Fascinante esta analogía, me encanta.

La fama es un bidón de gasolina
en manos de jóvenes
a los que les gusta demasiado el fuego
y algunos son capaces de cualquier cosa
para lograrla.

Mar Y libelulas dijo...

Cierto en muchos aspectos,pero un artista, un verdadero artista sabrá dejar ego atrás ,para darnos la oportunidad de sentir a través de su obra ;)

Anónimo dijo...

Me dejó muda. Se me pasó por la cabeza un artista que hace casi 3 años llega a lo profundo de mi alma y pensamientos gracias a sus letras.
Una vez escuché de gente que sabe sobre él y casi me decepciono. Preferí no creer, no averiguar más nada. Él es un ser humano como yo, eso lo sé, no justifico lo que haya echo o haga; pero él siempre será mi artista favorito, ese hombre que sobre el escenario se luce tan perfectamente y encanta como las sirenas a quienes lo escuchamos.

Maria Del Pilar Negrete Fermandez dijo...

Grande!!!

Sería una indiscreción preguntar por tu fuente de inspiración?