14/7/2014

MADRE e HIJOS (Sobre Palestina, Israel y la comunidad internacional)

¿Os imagináis a una madre que tuviera cientos de hijos a los cuales vigilase para que no se desviaran? ¿Os imagináis que cada vez que un hijo se portara realmente mal o se peleara con otro se le castigara? Sería justo, ¿no? ¿Os imagináis que uno de esos hijos, por el mero hecho de haber sido maltratado en su infancia por algún hermano loco, se le permitiera hacer lo mismo con total impunidad cuando fuera mayor por no haberle cuidado lo suficiente? Pues así es como está el mundo. La madre es la Organización de las Naciones Unidas y el hijo que fue maltratado Israel (o los judíos si somos precisos) y por eso hoy en día se le permite todo sin ponerle ningún tipo de sanción. Israel mata, crea apartheid, encarcela, tortura, bloquea el paso de bienes básicos, coloniza tierras palestinas e ignora los tratados internacionales. Soy absolutamente partidario de la paz entre palestinos e israelíes pero también considero que los palestinos tienen derecho a defenderse. Gaza es una ratonera humana, viven en condiciones de miseria total, son torturados, sufren cortes de electricidad y agua cada semana, tienen sus fronteras cerradas al gusto de Israel no dejando que lleguen alimentos ni material sanitario, han bombardeado muchas de sus escuelas, envenenan el agua de sus pozos para volver estériles a los hombres, los cazas del ejército israelí sobrevuelan las poblaciones de Gaza a todas horas de la madrugada para despertar a la población palestina como mecanismo de tortura, no les permiten pescar pescar en sus propias aguas por prohibición israelí y aún así pretenden que se queden quietos. Por eso lanzan cohetes. Yo también lo haría. Cualquiera lo haría. No hay una persona en el mundo a la que le metan el dedo en el ojo una y otra vez, cada día de su vida y no acabe soltándote una hostia. Así de sencillo. Y ahora pasa lo que pasa...que la respuesta de Israel es salvaje, como siempre, cientos de palestinos muertos en otra operación, miles de desplazados, más y más desgracia... Lo que pasa es que nadie se atreve a intervenir porque hay demasiados intereses para con Israel, estratégicos y económicos y por eso nadie se atreve a imponer una sanción en condiciones como sí se hace con otros países. En fin, que os voy a contar…

6/7/2014

Amor, reglas y alpinistas


Después de aquella mujer mi corazón se quedó como una aldea saqueada. Es normal que surgiera rencor desde mis tripas. Yo ya sabía desde el principio que apostaba a caballo perdedor, que aquellos ojos eran dos pozos sin fondo y aún así quise jugar. Supongo que escribo todo esto para entender y explicar que, a veces, al cruzarte con alguien, hacen falta dos cosas: conocer de qué pasta está hecha esa persona antes de poner a su nombre nuestro porvenir y no sobrestimar nuestras fuerzas, porque hay paredes que nunca se dejan escalar, montañas imposibles por mucha destreza que tengamos como alpinistas.

27/6/2014

La caducidad del paraíso

Llega la noche.
descuelgo la desgana de mi vida
y marco en el teléfono la matrícula de tu coche.
aceptas 2 segundos antes de mi propuesta.
Preparo la casa y tacho de golpe
esos renglones que dicen que te perdí.
Abro la puerta como si fuera 6 de enero
y tus ojos al primer disparo pasan a limpio mi biografía,
ese lugar del que no debiste haber salido.

No quiero que acabe este abrazo,
No deberíamos aceptar la caducidad del paraíso.

Me cuentas que has vivido entre paréntesis
y que la soledad es algo parecido a la vida en diferido.
Yo te cuento que estoy hecho a tu medida
como otros están ya hechos a una enfermedad incurable
y te cuento que conocí a otras
pero que querer acostarse con una mujer
no es lo mismo que querer despertarse con ella
porque hay chicas que te alegran la piel
pero no el corazón.

Nos callamos, tú miras el vaso entre tus manos.
La ropa cae y arrastra consigo
una tonelada de tristeza.

Luego duermes y yo pienso
que tal vez sólo sea posible el amor
cuando no lo retienes como a un preso
porque siempre querrá escapar.
Quizá deberíamos aceptar la posibilidad
de la caducidad del paraíso,
tolerar la intermitencia de la felicidad,
no meternos más en la boca la palabra porvenir
y agradecer que estés aquí 
ahora.

8/6/2014

Nota a pie de página

Son las típicas cosas que dejas pasar cuando aún estás enamorado o porque simplemente la quieres. Cosas pequeñas (o no tanto), que te van clavando sus colmillos y te van rompiendo la ropa del alma, arañazos en las banderas de la monotonía que van dejando la tela de tu vida cada vez más rota, cada vez más agujereada, hasta que ya no ves la figura hermosa que había estampada en ella. Sé que esta es una metáfora extraña, pero esto es lo que sucede a menudo en multitud de relaciones y lo que hace que dejen de merecer la pena.

2/6/2014

Mujer imperfecta

Mujer sin cañones, que cuente las horas que hemos sido felices este mes y me proponga superarlo el mes que viene.

Mujer con risa, con rosa, en verso o en prosa, poema en mis manos, que rompa cada mañana el despertador. Que cuando bese dispare a matar.

Mujer catarata que caiga en mi boca, hecha de materiales amables, eternos como el calor en el sur.

Mujer de zancadas destino hacia el mundo, que pise descalza los sueños y baje de golpe a buscarme a mi abismo y me saque a bailar.

Mujer que deje que baje a su abismo y la saque a bailar.

Mujer imperfecta que sepa también aburrirse y acepte que no todo brilla en el mundo.

Mujer con perfume a Saturno, que limpie este mundo colgando su risa de un muro, que vibre si vibras, que coja mi mano a las 7 y se deje querer por la espalda.

Mujer que no quiera ser besada por partes, ni sexo cansado, que diga que hay prórroga y sea en su cuerpo.

Mujer sin rotondas, de vuelo raso y avenidas, directa a nosotros, sin salas de espera ni atención al cliente.

Mujer con un 95% de bondad y un 5% de rabia con remitente: A la atención del Consejo de Ministros.

Mujer sin atascos, que tenga las calles abiertas, con puesto y mercado y feria los viernes y fobia a los lunes.

Mujer que sepa decirme que no, mujer sin condiciones, que sepa romper estas normas, que sepa que esa es la única condición importante. Esa y lo de ser besada por partes. Ahí no transijo.

Mujer que me diga mira, esto es la calma, esto ya es nuestro, que tenga un aerolínea en los muslos y sepa salir a la calle a decir cállate a mis inviernos.

Mujer con tristeza al ver niños piojo, niños en hueso, hombre estropajo, que sepa de la generosidad, partir en dos una moneda.

Mujer contradictoria, que cambie si quiere. Mujer sin twitter o con twitter, con grietas o entera, marino o celeste, playa o montaña, pero conmigo.

Mujer sinfonía, de cuatro estaciones, que se llame caricia, mordisco y verano, que hoy tenga 30 y que a poder ser ya viva en mi casa.

Mujer imperfecta, que sepa que no está aquí para satisfacerme sino para vivirnos, bebernos, vibrarnos, caminarnos, navegarnos, aprendernos, participarnos, sobrevolarnos, torcernos y tratar de salir mejorados.

Mujer para soñarnos.

Mujer que sepa que sé que el amor no es un verbo de ida, que dar no es sólo un verbo de ida.

Mujer hecha de nube, con vistas al mar, paciente impaciente, que salga a cazar por las noches y vuelva con restos de mi amor en los colmillos.

Mujer que al mirarla nunca me recuerde a la palabra tarde.

Mujer inteligente que sepa que esto es sólo un poema y ella un milagro de carne y hueso, que esto es solo charco y ella un manantial. Que ella siempre será un millón veces mejor que las tonterías que pueda pedir sobre una hoja un poeta.

Una mujer que al verla me dibuje una sonrisa por dentro.


Eso es lo que buscaba. Eso es lo que encontré.

19/5/2014

Aunque no se parezca en nada

Si las lágrimas nos lo permiten te bajarás en mi parada y le romperemos la T y la R a la palabra triste hasta que ya no tenga nada que nombrar, nada que aludir.

Te bajarás en mi parada con el amor entre los dientes y dirás ayer hacía desesperanza, tú y yo juntos haremos que la temperatura suba 15 grados.

Te miraré como quien escucha  la estampida del destino y entonces la vida se colará por nuestro cuarto y conduciré durante toda la noche de fiesta en fiesta hasta que sol nos clave su amanecer en la ventana.

Entonces huirás sabiendo que me quieres, sabiendo que te quiero, huirás de nuevo hacia Noviembre a helarte sin mi abrazo, para echarme de menos. Ese es tu modo de intentar que nunca acabe: prohibírtelo a menudo.

Yo me quedaré esperando, tranquilo, sabiendo que volverás, intranquilo, preguntando cuándo.

Y tendré que empezar a pensar que la vida también son las semanas que no te encuentro, que no te encuentras, que en la vida caben cosas como calcular para que no se rompa, medir distancias, andar con tiento, temer lo bello.


Tendré que empezar a pensar que la vida también es eso aunque piense en la ultima noche que pasé contigo y no se parezca en nada.