24 ene. 2019

Consideraciones con respecto al amor

No conocen nada del amor
aquellos que no han temblado como un niño
acercando sus manos a otro cuerpo,
aquellos que nunca se quedaron sin aire
delante de un sostén que los miraba a medio palmo de locura.

Si no se te ha salido el corazón por la boca al ver a otra persona, 
si no se te han desbordado las caricias de las manos,
si no has necesitado un candado para sujetarlas,
de ninguna manera puedes entender de lo que hablo.

Es así.

Si no te has quedado quieto mirándola en mitad de un incendio, 
si no has perdido la consciencia golpeando tu sexo
contra la piel de alguien que te amaba,
si no saliste al ruedo con el corazón a la intemperie
sabiendo que posiblemente perderías, de verdad, ¿qué vas a saber tú?
Hazme caso, no tienes ni idea.
Si no te has sentido de cristal al abrazarla,
si no has aullado de dolor 
cuando la cornisa del abandono se desplomó un 2 de octubre,
si no te has visto desarmado
al verla apartarse el pelo de la cara
y no has caído de bruces contra el suelo del olvido,
en serio, ¿qué vas a saber tú?

Pero mucho más que eso,
si no soportaste después
la demolición paulatina de la pasión como un estoico, 
ni te mantuviste firme cuando el gozo de la piel
se fue haciendo pasajero, realmente intermitente.
Si al llegar los primeros rayos de desgana huiste,
en lugar de pensar que merecía la pena la lucha,
y no buscaste dos mil maneras de volver a encenderlo,
¿qué coño vas a contarme?, ¿qué diablos sabes tú de todo esto?
Si te borraste a las doce tardes de rutina,
si abandonaste la escena y preferiste ir al abordaje de otra piel
sin tratar de buscar la playa del amor con pactos e ilusiones compartidas,
de verdad, si no lo hiciste alguna vez,
¿qué sabes tú de todo esto?
Si no lo has intentado todo cuando ya no funcionaba,
ni has sujetado una mano enferma
cuando tu egoísmo demandaba otras ocupaciones,
si no has antepuesto alguna vez la tristeza ajena a tu felicidad 
y no has aliviado sus cargas a un ser querido,
¿qué vas a saber tú de todo esto?

Si preferiste salvar tus muebles 
y llegó un portazo y era tuyo, 
y llegó la cobardía y eras tú
y la falta de empatía era tu nombre;
si todo esto te sucedió, entonces debo decirte algo:
no tienes ni idea, amigo, de verdad, 
no tienes ni la más remota idea
de qué es el amor.



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Poema del libro "Los amores imparables" de Marwan

4 comentarios:

lunaroja dijo...

Brutal Marwan, es feroz, descarnado,tierno, asombro y pura emoción.
Gracias por este regalo.

Ester dijo...

Tener idea del amor implica muchos desamores. Un abrazuco

Sara dijo...

No voy a mentirte, no suelo seguirte demasiado, ni a tu música ni a tu poesía. Te conocí a través de D. Rodolfo, y a veces me cuelo a ver si me llega. Y sí, hoy me llegó.

Andy dijo...

Y que decir...si cada palabra se cuela en lo más profundo, hay líneas que son un déjà vu...me encanta lo que escribes y expresas