Hubo un tiempo en que el azar me llevó a hacer el amor con varias abogadas, Carla, Elisa, Silvia,... Me encantaba que me leyeran mis derechos sobre la alfombra, intentaba aprenderme el código civil de sus caderas, que el jurado de sus labios fallara a mi favor, que en las noches en que los lobos del pasado vinieran a juzgarme me ofrecieran un ombligo de oficio y me libraran por unas horas de mi condena. Guardo un gran recuerdo de aquellas noches. Ellas me sacaron del calabozo en el que sufren los chicos sin amor propio, sentaron a la melancolía en el banquillo y me prestaron su ternura descamisada para romperle en la cara a mi pasado aquella cruda sentencia del destino. Sé que no las correspondí, sé que el invierno fiscalizaba mis pasos y que ellas me defendían del frío y no supe agradecerlo. Ellas sabían lo que hacían. Hicieron su trabajo. Ahora hago yo el mío, que es escribir, dibujarlas, clavar su nombre en un poema de recuerdo. Ese es el oficio del poeta. Ese y recordarlas, aunque nunca se dieran cuenta, que quizá algún día se amaron una abogada y un triste poeta.
27 feb 2012
Abogadas
21 feb 2012
La explanada
jugábamos mi hermano y yo
ahora es un aparcamiento.
A veces pienso que la vida es un poco eso.
Creces y los juegos vuelan
y también la explanada donde jugabas se va de tus ojos
empujada poco a poco,
-como si una maquina quitanieves
la cubriera de asfalto a su paso-
por otras edades que te llenan la mirada de cemento,
coches y responsabilidades.
Y es sólo eso, que a veces pienso
que la vida funciona así,
que se acabaron los juegos
y me gustaría que no fuera del todo cierto.
15 feb 2012
Mi poema favorito
¡Hola a todos! Para celebrar que he llago a mi tweet nº 1000 (y en realidad proque me apetece) os dejo un poema de mi poeta favorito, Benjamín Prado. Este poema que os dejo también es mi poema favorito. Me parece descomunal. Ojalá lo disfrutéis y descubráis dentro de estas líneas los hallazgos literarios que yo encontré. Un abrazo a todos
XI
es para que lo leas cuando no esté a tu lado,
cuando no pueda ya cuidar de ti.
No te conformes nunca con alguien que no piense
que tu eres una llama más antigua que el fuego,
que tú eres su razón para vivir.
Aprende a no querer a los que no te quieran
y elige bien a qué le tendrás miedo:
no habrá sombra que oculte lo que tú temas ver.
Escapa del que piense
que el aire es la pared de lo invisible
y huye de aquel que crea
que es más feliz quien menos necesita,
porque ése no podría necesitarte a ti.
No te rindas, no olvides jamás que la tristeza
sólo es la burocracia del dolor.
Y si sientes que el mundo se derrumba,
no intentes abrazarte
a otro que esté cayendo a la vez que caes tú,
como yo hice contigo.
Algún día
tendrás que despertarte para salvar tus sueños.
Algún día sabrás que en las promesas
hay siempre un cristal roto
en el que aúlla el viento frío de la mentira.
Recuerda todo eso.
No escondas lo que sientes por miedo a ser frágil,
como aquellos
que por guardar tan bien lo que más les importa,
lo pierden para siempre.
Recuerda que no hay nada que no pueda
ocurrir cualquier día.
No olvides que esta obra ha terminado.
No olvides que le hablas a un teatro vacío.
Benjamín Prado ( Del libro "Marea humana" en su segunda edición ampliada).
8 feb 2012
Recuerdo
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