Los años en que el sol
te hacía cosquillas en la cara
vienen hoy a decirte que
ya no hay mapa del tesoro
ni catorces de febrero
ni risas de repuesto en tu cajón.
Hoy viendo un por qué
cruzar por la casa
entre revistas viejas
y libros amarillos
pensaste que la vida
se parecía demasiado
al último disco de Drexler.
No tuviste tiempo
para rebobinar las promesas
ni para deshacer los nudos de la culpa
y al sentarte
te hacía cosquillas en la cara
vienen hoy a decirte que
ya no hay mapa del tesoro
ni catorces de febrero
ni risas de repuesto en tu cajón.
Hoy viendo un por qué
cruzar por la casa
entre revistas viejas
y libros amarillos
pensaste que la vida
se parecía demasiado
al último disco de Drexler.
No tuviste tiempo
para rebobinar las promesas
ni para deshacer los nudos de la culpa
y al sentarte
notaste los labios más duros
los huesos más blandos
y la memoria intacta
de los que saben de sobra
las conjugaciones del verbo
perder.
Ya llega la noche -amigo mío-
y te imagino con los ojos cansados
después de trabajar.
Me dicen que hoy te costó estar en pie
sé que cuidaste todos los detalles
para que nadie se rompiera a tu alrededor
todos los detalles menos a ti.
Ojalá pudiera sacarte -amigo mío-
de la acera de los sueños incumplidos
de la añoranza de aquellos días de sol
de las canciones de Drexler.
los huesos más blandos
y la memoria intacta
de los que saben de sobra
las conjugaciones del verbo
perder.
Ya llega la noche -amigo mío-
y te imagino con los ojos cansados
después de trabajar.
Me dicen que hoy te costó estar en pie
sé que cuidaste todos los detalles
para que nadie se rompiera a tu alrededor
todos los detalles menos a ti.
Ojalá pudiera sacarte -amigo mío-
de la acera de los sueños incumplidos
de la añoranza de aquellos días de sol
de las canciones de Drexler.